N 370 Los rayos eran claros y transparentes como el cristal

En el número 370 del Diario, Santa Faustina nos dice lo siguiente:

Este mismo día, mientras estaba en la iglesia esperando la confesión, vi los mismos rayos que salieron de la custodia y se extendieron por toda la iglesia. Eso duró todo el tiempo del oficio; después de la bendición [se proyectaron] sobre ambos lados y volvieron a la custodia. Eran claros y transparentes, como el cristal. Pedí a Jesús que se dignara incendiar el fuego de su amor en todas las almas tibias. Bajo estos rayos se calentaría el corazón aunque estuviera frío como un pedazo de hielo, aunque fuera duro como una roca, se volvería polvo.

Mis queridos hermanos en Jesús, en esta anotación del Diario, Santa Faustina nos revela lo que Jesús quiso mostrarle en esta revelación, mientras ella esperaba su turno a la confesión, Faustina, vio los mismos rayos que salían de la custodia, esos rayos son los que vio en la imagen que Jesús le había mandado pintar tiempo atrás.

Esto nos demuestra la constante misericordia que Dios tiene para con el hombre, aunque este tenga excusas constantes para con Él, muchas veces nos pasa lo que a Santo Tomas, si no vemos no creemos y si no creemos, en nuestro caso, nos hacemos los imposibles para que Dios no pueda alcanzarnos.

Sin embargo aunque nosotros estemos en una constante lejanía con Dios, Él por miles de caminos siempre, a de salir a buscarnos.

No es acaso lo que haría un padre o una madre con su hijo amado?…

Por ello, también en este escrito, podemos apreciar cuan valiosas son las Adoraciones Eucarísticas, ¡Cuantas gracias se derraman en ellas!, ¿Es que no entendemos que no es un pan, sino Dios mismo en el?.

Parecemos rocas duras, que no queremos dejarnos dar forma por el Artesano, que no queremos ser moldeados y transformados, y lo mejor, en esta transformación que Jesús desea para cada uno de nosotros, es el punto de inicio de nuestra felicidad eterna que comenzará aquí mismo, hoy, ahora.

Siempre digo, ¿Acaso una casa a la que el sol le pega duro, por mas que se le pongan cortinas espesas no es calentada?, nosotros somos esa casa y Jesús es ese sol que en el Santísimo Sacramento expuesto, nos da calor suficiente para sacar el frío de nuestra alma, solo hay que dejarse tocar por Jesús.

Vemos también en este escrito, que Sor Faustina pide especialmente a Jesús que llegue aquellos que son tibios, o a los que también son fríos, precisamente, ella distinta muy en todo a nosotros, (causas y consecuencias de un alma santa), ve la necesidad, la inquietud que tiene Jesús de llegar a las almas mas alejadas y reza por ellas, nunca se esgrime en juez de un alma, porque sabe que con la vara que mida, esa misma le mediría a ella.

Recordemos las Palabras de Jesús: Bienaventurados los misericordiosos, pues hallarán misericordia.

Mis queridos hermanos, vemos que estos rayos de Jesús quieren llegar a todos los corazones del mundo y hacerlos arder en ese fuego de amor infinito, la pregunta del millón aquí sería, ¿Que hago yo para que Jesús llegue a todos los corazones?.

Podemos también nosotros, aun con nuestras falencias, ser valiosos instrumentos de Jesús, solo basta decir si, desde nuestro corazón, como decía un viejo refrán popular, has el bien, sin mirar a quien.

Que Jesús nos conceda un corazón similar al Suyo en Amor y Misericordias infinitas.

Jesús en Tí Confío!

 

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