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Jun 17 2016

N° 276 Faustina y el sufrimiento

faustina

En el número 276 del Diario de Santa Faustina, ella nos dice lo siguiente: “Desde el momento en que empecé a amar el sufrimiento, este mismo dejó de ser sufrimiento para mi. El sufrimiento es el alimento continuo de mi alma.”

Para todos aquellos hermanos que les toca vivir tanto sufrimientos físicos como espirituales, es conveniente para el crecimiento en la santidad y perfección el tomar muy en cuenta estas palabras de Santa Faustina.

Sor Faustina era un ser como la mayoría de nosotros, quizás con mas quejas que alabanzas, sin embargo el convertirse en Apóstol de la Misericordia trajo consigo un sin fin de enseñanzas en las cuales Jesús fue formandola y a través de ella también a nosotros.

La gran mayoría no acepta el sufrimiento, mas bien pide a Dios enseguida ser librado del mismo, sin embargo el sufrimiento es tal mientras no lo aceptamos y aprendemos a amar.

Veo cientos de almas diariamente que se quejan de una u otra situación, preguntando a Dios ¿Porque?, sin darse cuenta que en tal pregunta también existe una no aceptación de la Voluntad Divina.

Instintivamente en nuestra alma enseguida sale una queja y una suplica, “librarme de esto”, sin embargo Jesús en el Huerto de los Olivos nos enseña lo siguiente: Padre, has que pase este cáliz de ser posible, pero que no se haga Mi voluntad sino la Tuya”.

La aceptación del sufrimiento es una Gracia que está reservada a muy pocas almas, ya que son escasas las almas que son capaces de soportar todo en silencio por amor, ese mismo amor hace que nuestra entrega sea meritoria, confiándole solo a Jesús nuestros dolores sin que todo el mundo lo sepa, si pregonamos por todo el mundo nuestro sufrimiento, el demonio puede valerse de esto para estimular nuestro ego y hacernos ver ante los demás como víctimas sufrientes.

Por el contrario, aquel que sabe confiar solo a Jesús sus dolencias es capaz también de entregárselas por amor al prójimo para salvar especialmente a quienes no le conocen.

Muchas veces si damos un vistazo en nuestro entorno familiar, podremos darnos cuenta de que algunos de quienes nos rodean no conocen a Jesús como deberían, quizás nada, nuestros sufrimientos en cambio pueden hacer y propiciar un encuentro con Jesús, ya que siendo testigos de amor y con la entrega de nuestras dolencias solo en la intimidad con Jesús, podremos darnos cuenta de las grandes conversiones que a nuestro alrededor pueden darse.

Pidamos a Jesús mientras rezamos la Coronilla a la Divina Misericordia, que aprendamos a vivir y experimentar la plena aceptación de la Voluntad de Dios en nuestras vidas. Amén.

Dios te bendiga!!

Javier Ils

Déjanos un comentario aquí debajo, gracias!!

1 comentario

  1. Armando

    Me gusto mucho la explicación y tiene un sin fin de bendiciones para todos los que aceptan la voluntad de Dios

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