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Ago 30 2016

N° 1485: Diálogo de Jesús con el Alma Pecadora parte 4 de 4

Jesus y el alma pecadora 4

Nota: Entregamos este número del Diario de Sor Faustina en 4 partes para poder meditarlos mejor y comprender mas profundamente el Mensaje de Jesús.

– El alma: Con tu bondad has vencido, oh Señor, mi corazón de piedra; heme aquí acercándome con confianza y humildad al tribunal de Tu misericordia, absuélveme Tu Mismo por la mano de Tu representante. Oh Señor, siento que la gracia y la paz han fluido a mi pobre alma. Siento que Tu misericordia, Señor, ha penetrado mi alma en su totalidad. Me has perdonando mas de cuanto yo me atrevía esperar o mas de cuanto era capaz de imaginar. Tu bondad ha superado todos mis deseos. Y ahora Te invito a mi corazón, llena de gratitud por tantas gracias. Había errado por el mal camino como el hijo prodigo, pero Tu no dejaste de ser mi Padre. Multiplica en mi Tu misericordia, porque ves lo débil que soy.

-Jesús: Hija, no hables mas de tu miseria, porque Yo ya no Me acuerdo de ella. Escucha, niña Mía, lo que deseo decirte: estrechate a Mis heridas y saca de la fuente de la vida todo lo que tu corazón pueda desear. Bebe copiosamente de la fuente de la vida y no pararas durante el viaje. Mira el resplandor de Mi misericordia y no temas a los enemigos de tu salvación. Glorifica Mi misericordia.

El alma finalmente se rinde al tanto amor de Jesús, un amor que no tiene límites porque nadie en esta tierra a podido medir el límite de Dios.

La Misericordia es la virtud de ese amor que no quiere que nadie se pierda, que incansablemente buscará al alma si ve un solo signo de que esta desea salvarse.

Esa alma podemos ser cualquiera de nosotros, los que mas persisten en pecar y no quiere dejar de hacerlo, es a ti, es a mi que Jesús nos llama.

El alma pensaba que ya no tenía posibilidad de salvación, que estaba eternamente perdida, ya desde esta vida, no conocía a Dios y mucho menos Sus atributos.

Pero en Jesús siempre hay salvación si se desea, aún el alma mas empedernida y miserable en su pecado, puede encontrar la grandeza de un Dios dispuesto a perdonarla si esta pide Su perdón, Dios no negará a nadie el perdón, si se reconoce con sinceridad que se ha pecado.

Posiblemente el alma que intente abandonar el pecado, será tentada nuevamente y tendrá ataques cada vez mas fuertes del demonio porque este no querrá perderle, mas en Jesús se pueden encontrar las fuerzas que por propia voluntad no se tienen, El lo promete, para que de esta forma podamos salir liberados de las tentaciones y males a los cuales quiere someternos el demonio.

El alma pecadora pierde toda Gracia Divina, por esta razón sufre constantes enfermedades físicas y espirituales, sufre carencias de todo tipo, afectivas, económicas, esterilidad en el alma, etc.

Estos síntomas deben darnos la pauta de que sin Jesús nada podemos hacer, el alma que no es nutrida por el amor y misericordia de Dios no puede subsistir sola, vive miserablemente en una pobreza extrema, especialmente espiritual.

Puedes tener todo el dinero del mundo, todos los amigos del mundo, estar en un nivel social óptimo, tener el mejor trabajo, o la mejor empresa, o la mejor casa o lo mejor de lo mejor de todo, pero si odias, si no sabes compartir, si no sabes brindarte a los demás, no tienes nada.

Estas carente de Dios, estas carente del amor y la misericordia de Dios, estas carente de felicidad, solo hay un futuro para estas almas, el Infierno, sin embargo un solo gesto de arrepentimiento bastarán para que la noche en la cuál vive el alma se convierta en día, en un día esplendido donde la felicidad reina, donde la misericordia de Dios cubre tu miseria, donde el mar de gracias te sobrepasa inmensamente porque la misericordia de Dios no puede jamas ser ahogada ni con todas las miserias de los pecados del mundo.

Jesús ha triunfado, ha vencido a la muerte, Él desea que este triunfo sea también compartido con nosotros, resucitando a la Vida Eterna, vida que no tiene fin, en donde el dolor y el llanto no existen porque donde está Dios no existe la tristeza, el mal ni el dolor.

Te invito a rezar la Coronilla a la Divina Misericordia, pidiéndole a Jesús tenga compasión de nosotros y del mundo entero, ofreciéndole nuestras miserias para que estas desaparezcan en el océano de Su Misericordia. Amén.

Dios este contigo!!
Javier Ils

 

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1 comentario

  1. maria estela luna polo

    GRACIAS SEÑOR!!

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